¿Estás segura?

Enviado por Lucita

“¿Estás segura de esto?” Cuantas veces he escuchado estas palabras salir de la boca de la gente que me rodea… Tantas que dejé de contarlas hace años.

Pues no. Nunca estoy al 100% segura de las decisiones que tomo, nunca podré afirmar rotundamente que estoy segura de que no me voy a equivocar en lo que he decidido. Pero por lo menos, decido.

Tomo decisiones sobre mi vida, sobre lo que quiero o no quiero hacer, vivir y sentir. No dejo que sean otros los que cojan las riendas de mi vida ni dejo que sus decisiones me influyan.

Y si algo tengo claro, es que nunca me arrepiento de lo que hago, sólo me arrepiento de lo que no hago. Puedo equivocarme al hacer, decir o vivir, pero sólo me arrepentiré de no hacer lo que tuviera que hacer por corregirlo.

Por suerte, lo tuyo conmigo ya ha sido corregido. No me arrepiento de la decisión que tomé al estar contigo, en ese momento para mi era la correcta. Así que, adelante tu con tu vida que yo seguiré decidiendo sobre la mía.

Anuncios

Tu primer amor

Enviado por VikingaChic

Ese espacio real que alguna vez tocas enamorado. No te importaría estar horas y horas a su lado. Sin mediar palabra.

Está creado por la ilusión e inocencia que tienes a lo desconocido. ¡Espera! Ese temblor en tus piernas con tan sólo estar a su lado. Esa respiración rara y agitada… Sí, es lo que temes estás enamorado.

Y cuando ese amor te abandona ¿quién te consuela?

Cuando naces dicen que nuestro primer amor es el que tenemos a nuestros padres, quienes nos cuidan, alimentan, incluso tenemos celos de nuestros hermanos cuando son acariciados por nuestros padres.

LLamamos su atención para que nos mimen. Los primeros abrazos, besos y caricias provienen de ellos. ¡Ups! creó que si lo estás recordando con la mirada pérdida hacia arriba te has hecho mayor…Sin duda. Pero ese amor puro e incondicional ¿ estará ahí para siempre?

Esa sensación de ser libre, de proclamar tu amor con esa voz interior que te dice que no lo hagas y otra que te grita ¿porqué no? Allí donde eres el dueño de tus pensamientos, y príncipe de tus palabras. Ahí donde te sientes digno y orgulloso de cada paso que das.

Un lugar donde sólo estás tú antes  que nadie.  Sí,  amigos os presento a la autoestima. Esa que no existe cuando las piernas nos tiemblan, aquella a la  que no respeta la locura, sin ella la razón no tiene sentido.

La autoestima. ¡Que sencilla! ¿Cómo puede haber tanto desamor sin fijarnos de tu existencia antes? ¿cómo no supimos dejar que te quedes?

Aprendemos a base de errores. Trabajamos el día a día para no perderte.

Si nos llenamos de autoestima seremos capaces de amar.

Si somos capaces de ser libres sin dependencia, podremos enamorarnos.

Y entonces… ¿ahora quién es tú primer amor?

Me matan tus silencios…

Enviado por Destilando Amor

Sí, tus silencios, tu opción cobarde, tu opción inmadura.

 

Como dice la canción “si no quieres flamenquito, no toques las palmas”.

No, no digas que somos amigos, no digas que soy muy importante para ti. ¿Cuándo no tienes una opción mejor? ¿Es entonces cuándo soy importante para ti? Y mientras tanto me vas confundiendo con tus llamadas, tus mensajes,  nuestra complicidad. Que tus miradas, al igual que tus silencios… hablan.

Tenías “diez mil maneras”, sin silencios, pero “te dejaste llevar”.  Quisiste quedar bien y no te das cuenta del daño que has hecho, el daño que hacen esos silencios, silencios que hablan.

Y aún así te sigo queriendo, quiero seguir sintiendo que puedo tenerte cerca, porque nadie escoge a la persona, ni el momento, y sabes que éste es mi momento y no, no pienso quedarme en silencio.

El reflejo

Enviado por Lucita

Mírate al espejo antes de hablar. Cuéntale a ese reflejo tuyo lo que íbas a decirme a mí. Házlo mirándote a los ojos, no bajes ni un segundo a tu boca, ni resigas la linea de tu cuello.

Y cuando termines de hacerlo, si aún tienes ganas de decírmelo, pégale un puñetazo a tu reflejo y rompe el cristal. Así verás lo que va a pasar con mi corazón cuando sueltes esa mentira.

Ah, y no existe pegamento para reconstruirlo.

Cuando ya no te queda nada

Enviado por Luan

 

Cuando crees que todo acabó.

Cuando sientes que nada importa.

Cuando te parece ver a todos los perros callejeros reírse de ti.

Cuando ya no eres capaz de recordar su voz, sólo sus gritos.

Cuando sus caricias parecen espinas clavándose en tu piel.

Entonces, cuando crees que ya no te queda nada, es cuando debes encontrarlo todo.

Debes vivirlo todo.

Debes superarlo todo.

Debes amarte más que nunca y construir tu vida echándole a patadas de ella.